ANSEDH asiste al seminario Cuidados de verano para pacientes reumáticos

El pasado 2 de Julio, asistimos al webinar «Vive el verano cuidando tu salud reumática», con la Dra. Cristiana Sieiro (reumatóloga, Universidad de Manchester) y Patricia García (enfermera, H. U. Ramón y Cajal) organizado por la Sociedad Española de Reumatología, LIRE colaboró en su difusión, junto a otras veinte asociaciones de pacientes.

 

Se resolvieron muchas dudas: protección solar, viajes con tratamiento biológico, vacunas, hábitos de sueño y alimentación en verano. Un contenido muy completo y que merece verse entero.

A continuación, se recogen los puntos más destacados abordados en la sesión:

  1. Impacto del calor y control de síntomas
  • Efectos variables: El calor afecta de manera distinta a cada persona. Mientras que algunas afecciones como la osteoartritis pueden verse beneficiadas por la relajación muscular y el aumento del flujo sanguíneo que reduce la rigidez, las altas temperaturas pueden exacerbar la fatiga y la inflamación en patologías como la artritis reumatoide o el síndrome de Sjögren.
  • Brotes y rutinas: El verano por sí mismo no aumenta los brotes; las exacerbaciones suelen deberse a cambios en el estilo de vida, como omitir la medicación o alterar las rutinas diarias.
  • Hidratación y comorbilidades: Es fundamental mantenerse hidratado de forma constante. Los pacientes con afecciones como enfermedad renal deben extremar el cuidado ante la pérdida de líquidos.
  1. Sensibilidad al sol y protección cutánea
  • Enfermedades autoinmunes y medicamentos: Ciertas condiciones autoinmunes exigen una mayor protección debido a la reacción anormal de los rayos UV. Asimismo, algunos fármacos (como ciertos antiinflamatorios y antibióticos) provocan fotosensibilidad, por lo que se debe extremar la precaución.
  • Medidas protectoras:
    • Uso continuo de protector solar de amplio espectro (SPF 50+), incluso en días nublados, reaplicándolo cada dos horas.
    • Complementar la protección con sombreros, gafas de sol y ropa adecuada.
    • Ante una sobreexposición solar e irritación, se recomienda evitar más exposición y aplicar cremas hidratantes calmantes.
  1. Consideraciones para viajar de forma segura
  • Planificación previa: Viajar es seguro para la mayoría de los pacientes si se planifica de acuerdo con su estado de estabilidad clínica.
  • Medicamentos y documentación:
    • Organizar los medicamentos de forma accesible y asegurar suministros suficientes.
    • Llevar un informe médico detallado (preferiblemente traducido al inglés) con el diagnóstico y plan de tratamiento para emergencias en el extranjero.
  • Vuelos largos y trombosis: Estar sentado durante periodos prolongados eleva el riesgo de trombosis. Se aconseja moverse con frecuencia o realizar ejercicios de tobillo durante el trayecto.
  • Precauciones sanitarias y dietéticas:
    • Consultar al reumatólogo antes de recibir vacunas de virus vivos u otras específicas para viajes (como fiebre amarilla o tifoidea).
    • Consumir agua embotellada, priorizar alimentos bien cocinados y mantener una correcta higiene de manos para prevenir problemas gastrointestinales.
  1. Hábitos saludables, nutrición y ejercicio
  • Alimentación y descanso:
    • Para combatir la pérdida de apetito por el calor, se sugiere realizar comidas más pequeñas y frecuentes a lo largo del día.
    • Es clave una ingesta adecuada de proteínas de alta calidad para prevenir la pérdida de masa muscular.
    • El calor y las horas de luz prolongadas pueden alterar el sueño; se recomienda regular la temperatura ambiente de forma eficiente.
  • Actividad física adaptada:
    • El ejercicio regular es esencial para controlar el dolor y aliviar la presión articular, adaptando la intensidad y modalidad a cada persona (la natación destaca como una excelente opción refrescante).
    • Se aconseja programar los entrenamientos en las horas más frescas (temprano en la mañana o al atardecer).
  1. Salud específica y otras recomendaciones
  • Se abordaron aspectos sobre el manejo de síntomas del síndrome de fatiga crónica (como técnicas de elevación de piernas) y el eritema nodoso (bultos dolorosos vinculados a infecciones o autoinmunidad en meses cálidos).
  • En actividades al aire libre o montañismo, se advierte sobre los riesgos de la altitud y se desaconseja estrenar calzado en caminatas largas para evitar lesiones.

Puedes verlo aquí.

Por favor síguenos y comparte: