Asociaciones de pacientes de Baleares hablan sobre accesibilidad en la Facultad de Fisioterapia de la UIB

Varias asociaciones, entre ellas ANSEDH, participan en un ciclo de charlas a estudiantes de primer y segundo curso de fisioterapia de la UIB, Universitat de les Illes Balears. Estas charlas están destinadas a mostrar a los y las estudiantes que la accesibilidad no es solo tener rampas en vez de escalones para entrar en la consulta.

ANSEDH, junto a ConArtritis Mallorca, Asperger Baleares y la Asociación Balear de Parkinson han inaugurado el ciclo con una charla la tarde del 9 de febrero, en una clase de segundo curso de fisioterapia. La sesión ha tratado los siguientes tipos de accesibilidad:

  • Física
  • Orgánica
  • Sensorial
  • Comunicativa y cognitiva
  • Emocional

Aunque todas las asociaciones podían hablar de todas las accesibilidades, cada una se ha centrado en alguna de manera específica. Así, ConArtritis (@conartritis_mallorca) ha hablado de los problemas de accesibilidad física que una persona con artritis u otra enfermedad inflamatoria se puede encontrar en una consulta de fisioterapia: no poder subir escaleras, no poder girarse en la camilla o subir a ella…

Por su parte, Asperger Baleares (@aspergerbaleares) ha puesto el foco en la accesibilidad sensorial centrada sobre todo en personas con TEA: ruidos, luces, olores, falta de planificación,… todo lo que puede hacer imposible una sesión de fisioterapia a una persona con una neuredivergencia.

A continuación, la representante de la asociación de Párkinson (@associacio_balear_parkinson) ha puesto ejemplos de los problemas de comunicación de las personas afectadas debido a que a veces les cuesta vocalizar, hablan flojo o cognitivamente no son capaces de entender las órdenes que les da el fisio.

Finalmente, desde ANSEDH hemos hablado de las necesidades de accesibilidad desde el punto de vista de la discapacidad orgánica, poniendo como ejemplo la disautonomía, la fatiga crónica o la incontinencia, comorbilidades del síndrome de Ehlers-Danlos, haciendo ver a las y los estudiantes que las discapacidades no siempre son visibles y que no todo es poner rampas: controlar la temperatura, no forzar, adecuar las sesiones o tener un baño cerca de la sala donde atienden son grandes medidas de accesibilidad.

El cierre, también a cargo de ANSEDH ha sido la accesibilidad emocional, dando a entender que la salud mental de sus pacientes es tan importante como la física. La escucha activa, no infantilizar, validar y creer a la persona que acude a la consulta es algo que no deben olvidar.

El punto divertido lo han puesto las actividades propuestas. Por ejemplo, un estudiante atado de pies y manos tenía que subirse a una camilla, girarse y luego levantarse, para ser consciente de cómo se siente alguien con poca o nula movilidad en tobillos y muñecas. Otra actividad ha sido un «teatrillo» : una estudiante hacía de paciente con mucho dolor, mientras que otra hacía de una fisioterapeuta que insistía en que «si no duele no hace efecto». Después la estudiante que hacía de paciente ha explicado su sensación: ninguneada, incomprensión, ganas de irse… Además, a veces la explicación de al actividad se ha acompañado por ruidos fuertes, de manera que sintieran lo mismo que una persona con TEA en un ambiente con mucha gente.

El cierre han sido las palabras de los y las estudiantes después de escuchar y participar: hay que preguntar y escuchar al paciente, y entender sus necesidades.  Seguro que sus futuros pacientes se lo agradecerán. 

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